María Zaragoza comparte las reflexiones de su libro  “La Biblioteca de Fuego” en el Encuentro de Artistas de Quintanar de la Orden

La escritora María Zaragoza estuvo acompañada en la mesa por la directora de la Biblioteca Municipal de Quintanar de la Orden (Toledo), Manuela Sevilla; y el profesor de Filosofía, Jorge Sánchez-Manjavacas mientras hablaba de su última obra y reflexionaban junto al público sobre diversas cuestiones.

Dentro del programa de actividades propuestas en el XVIII Encuentro de Artistas del Espacio-Arte El Dorado, la noche del sábado, 8 de octubre, tenía lugar en la Fundación un encuentro con María Zaragoza Hidalgo, narradora, guionista y escritora, que llegaba para comentar su último trabajo “La Biblioteca de Fuego”, que además ha recibido este año el Premio Azorín.

María estuvo acompañada en la mesa por el profesor de Filosofía, Jorge Sánchez-Manjavacas y la directora de la Biblioteca Pública Municipal de Quintanar, Manuela Sevilla. Precisamente Manuela se encargaba de presentar a la invitada apuntando que ha escrito novelas, relatos cortos, poesías y guiones cinematográficos, trabajando para diferentes revistas literarias. Actualmente compagina su labor de escritora con la de columnista en el Diario Digital Mancha Información y además lleva la tutoría de Narrativa y Dramaturgia en la Fundación Antonio Gala de la que obtuvo la beca de promoción de jóvenes creadores en su tercera generación.  “Las ficciones de María invitan a la reflexión y la Fundación Amelia Moreno es el espacio más apropiado para ello promoviendo estas sinergias contando siempre también con el apoyo del Ayuntamiento”, afirmaba Manuela.

Asimismo indicaba que “La Biblioteca de Fuego” le ha tocado la fibra “porque habla del esfuerzo y el trabajo de los Bibliotecarios que en su momento hicieron todo lo posible por proteger nuestro patrimonio cultural y es algo muy interesante que también debe conocer el público”.

María Zaragoza explicaba ante el público asistente que “La Biblioteca de Fuego” es una novela que llevaba muchos años en gestación porque siempre había querido contar una historia sobre gente que salvaba libros en la censura. Incluso explicaba María que había inventado una Sociedad Secreta con el nombre de “Biblioteca Invisible” que a lo largo de la Historia se había dedicado a eso, a la recuperación de libros censurados en las diferentes épocas de la Historia y guardarlos para que en el futuro la gente pudiera tener acceso a la información completa.

Recordaba María, que por accidente encontró un artículo en el que se decía que el Día del Libro en 1939 se celebró con una que de libros en el patio de la Universidad Central de Madrid. “Ahí vi la Historia y en ese momento me interesé por la historia de los bibliotecarios que, en esa época de la Segunda República, hicieron un trabajo ingente para modernizar las bibliotecas porque antes eran muy diferentes a las actuales, eran cárceles para libros. Ellos, continuaba María, trajeron los métodos modernos de clasificación y además desarrollaron labores de enseñanza preocupándose, además, de que hubiera Bibliotecas en todas partes, en los pueblos, en los colegios, en los Hospitales…y que la gente tuviera acceso a ellas”. Del mismo modo, indicaba la autora, después con la Guerra Civil, estos mismos bibliotecarios también se dedicaron a salvar el patrimonio bibliográfico español.

En ese sentido, María recordaba que las famosas cajas del Prado, llevaban, no sólo obras pictóricas, sino tapices, armaduras, carruajes y el patrimonio bibliográfico de España que además era grandísimo.  “Los bibliotecarios de esta época defendieron a ultranza los libros y enseñaron a la gente que el patrimonio cultural es de todos independientemente de lo que represente en sí”.

Otro de los objetivos de su libro, tal y como apuntaba la propia autora, es visibilizar a las bibliotecarias ya que ellas fueron invisibilizadas dos veces; en primer lugar, por ser mujer y en segundo lugar, por haber participado en este rescate porque existen muy pocos datos de estas mujeres que realizaron esta importante labor. “Lo que me gustaría con mi libro es que la gente sienta curiosidad no solo por las bibliotecarias de las que hablo sino también por aquellas que no cabían en el libro y que también estuvieron”, aseveraba María.

Por otro lado, sobre el Premio Azorín que ha recibido por este libro, María dijo sentir mucha satisfacción porque ha estado trabajando en la obra durante cinco años junto con un grupo de bibliotecarios y archiveros que han estado trabajando codo con codo con ella y, por ello, el Premio, es una forma de reconocer su labor.

La Biblioteca de Fuego, cuenta la historia de Tina que sueña con convertirse en bibliotecaria. Junto con su amiga Veva, se adentrará en un mundo de cabarets y clubs feministas, libros malditos y viejos fantasmas. Así descubrirán la Biblioteca Invisible, una antigua sociedad secreta que vela por los libros prohibidos.
Pronto Madrid se convierte en una ciudad sitiada, donde la cultura corre más peligro que nunca. En medio de una guerra que lo arrasa todo, Tina vivirá una historia de amor clandestina que marcará el resto de su existencia mientras trata de proteger los libros no sólo de los incendios y las bombas, sino también de la ignorancia y los saqueadores.
Una novela emocionante e imprescindible sobre el amor a la cultura. Un sincero homenaje a quienes arriesgaron sus vidas para preservar el tesoro de nuestras bibliotecas.

Tras una primera presentación del libro y del camino que María Zaragoza ha recorrido para escribirlo, se abrió un espacio de charla y debate con diferentes preguntas que Jorge Sánchez-Manjavacas iba lanzando al público y a la propia autora y que permitió un intercambio de ideas y opiniones que resultó muy enriquecedor.

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